La muy esperada Salamanca, nombre
familiar donde los haya, me traslada a mi más tierna infancia, cuando pensaba
que mi abuelo Salvador era de Salamanca, porque le decían Salvador el de
Salamanca….solo resultó ser un mote, del
que nunca supe el origen, pero lo cierto es que ninguna de las pocas
explicaciones me acerco a estos territorios.
En mi juventud y gracias a doña Elvira
casi la amé, como amé todo lo que ella amó….
Y la vez que más cerca me he sentido ha
sido gracias a Elena, uno de esos personajes maravillosos que se han paseado
por mi vida gracias al trabajo. Llegamos el mismo día a Barráx….y desde el
primer momento me atrapó su personalidad, su forma de decir y su verdad, un
recuerdo estupendo.
Nos trajo unos hornazo….que cosa más
buena…una torta con todo lujo de embutido, generosamente arropado por una
empanada, con ella viajé, me mostro su tierra, su gente, aprendimos juntas a
bordar con cintas y la sentí valiente, cuando con ese cochecillo que tenía
recorria España de punta a punta en pocas horas……
Esa es mi Salamanca hasta hoy, a partir
de hoy contaré la mia la que se mezcle con mi historia y permanezca en mi
recuerdo para siempre.
El viaje como todos los viajes
invernales, prometiendo lluvias, nieve, viento, y que en nuestro pequeño gran
coche asumimos sin ninguna preocupación.
Una vez superado el hermoso paisaje
nevado de Navacerrada, y echándose encima una estepa sobria y fría, he tenido a
bien continuar con la lectura de la última joya literaria que ha caído en mis
manos: “cartas a un joven poeta”, no se puede decir más y mejor, que
maestria…..un buen compañero de viaje sin duda.
Ya llegando a Salamanca nos recibe un
bonito día soleado, no esperaba menos…deseemos que se nos muestre al amor de
esta luz, sería de agradecer en vísperas de san Valentin.
Llegamos al fin, a nuestra casa en Salamanca, de todos los
amigos que nos hemos echado en los últimos tiempos, los paradores no ocupan mal
lugar, nos proporcionan experiencias únicas en marcos incomparables, ni un mal
recuerdo….un buen amigo sin duda.
Este parador es de corte moderno y nueva
construcción, cosa que de entrada llama la atención, porque será por edificios
históricos y palacios en Salamanca, donde haberlo ubicado?…. Pero según nos han
contado, los hosteleros se opusieron a que paradores se instalara en el centro,
no sé si sabrían el gran favor que le estaban haciendo, la ubicación es extraordinaria,
está situado enfrente de la ciudad, al cruzar el rio Tormes, donde parece que
no hay nada, pero en alto, con buena vista y ofreciendo al viajero la mejor
vista de la ciudad, tanto de día, como sobretodo de noche, solo desde allí se
puede apreciar, no la tendriamos, de haber permitido que Paradores
estuviera en el casco viejo, Esto situa
a salamanca junto con Toledo, Segovia, Oporto, alcala del jucar, hervas…en el
grupo de ciudades con vistas.
Bueno pues la primera impresión lejos de
decepcionar, ha sido sorprendente y muy agradable, que conjunto mas
impresionante, perfectamente cuidada, el rio, el puente romano, ese color
dorado de su piedra, que maravilla.
Pasear Salamanca es un regalo, cada
rincón es un monumento, sus gentes muestran una apariencia sobria, elegante y
con un cierto aire culto, Salamanca imprime carácter, su historia no deja
indiferente a nadie, que no hará con sus nativos….
Los visitantes también ofrecen un perfil
particular, predominan las personas jóvenes,
en busca de cultura e historia.
El primer paseo mañanero, nos da esa
primera impresión alucinada, la universidad, la ranita, la casa de las conchas
con su claustro y su biblioteca…..y como no la plaza, ahí no tengo palabras,
tendré que recurrir a las fotos.
De regreso, como ya he dicho en el
parador esté donde estés tienes la vista sobria y serena de la ciudad, y es
algo que se agradece en el alma, no se puede dejar de mirar, la comida muy
buena y las personas que nos rodeaban de todo tipo, una familia brasileña…dulce
que dulce por favor….
Después de un breve y placentero descanso
nos disponemos a disfrutar de una visita guiada por la ciudad con la que
nuestro amigo el parador tiene el gusto de obsequiarnos, innumerables las
historias que nos contó la guía, cada lugar lo adornaba con un dicho, hemos
sabido el origen del “pendón desorejao”, de “estar en capilla”, “ser una
manta”, y tantos otros que ahora no
recuerdo.
Supimos los secretos de la cueva, los
milagros de sus muchos religiosos, y las mil y una historias de estudiantes,
que estudiaban, ya lo creo que estudiaban….con todo esto nos movia la
imaginación llevándonos a otros tiempo y acercándonos a otros personajes, como
Blas el zapatero y el señor de Carvajal, que le dio una buena lección
Otro sitio muy bonito fue el palacio de
la sal, al que también acompaña su particular historia de amoríos y venganzas.
Acabamos la visita en la plaza
iluminada…..era más si cabe, que bonita, y por contar algo, está rodeada de
medallones de reyes, literatos, personajes importantes, allí está, nuestros
Juan CArlos y Sofia, y ahí lo dejo, el
rostro de Francisco Franco, historia al fin.
De regreso a casa, nos esperaba la vista
iluminada de la ciudad….unica, cenamos como a nosotros nos gusta y disfrutamos
de una increíble sobremesa en el salón de la catedral…hay que verlo, aquí
tampoco tengo palabras, ni siquiera las fotos.
Descansamos, como solo se hace en casa de
nuestros amigos y a pesar de que la mañana amenazaba lluvia, Salamanca otra vez
fue benevolente y nos regalo unas horas calmadas para cumplir con la sorpresa
más guardada y estupenda que nos faltaba.
La visita de las catedrales, primero la
nueva, con audioguia, sin comentarios, solo digo que me ratificó en mi
imposibilidad de entender cierto tipo de catolicismo….pero se abrieron las
puertas de la vieja, que buena idea no derruirla….que tesoro, que maravilla,
que sobriedad, que decoración….magnifica, la joya de la corona sin duda, allí
está enterrado Mauro Rubio, obispo de Salamanca durante 20 años, y tio de mi
buena amiga Pepi, me gustó ver su tumba.
Que
bonita esta pequeña catedral, que sencilla y que real, de lo mejor de
Salamanca.
Ultimo sereno paseo y para casa, no sin antes
parar en Guijuelo a por un poquito de jamón, para compartir con nuestros
amores, ya casi es una tradición.
No hay comentarios:
Publicar un comentario